Mostrando entradas con la etiqueta Golpista Micheletti se aferra al poder. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Golpista Micheletti se aferra al poder. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de noviembre de 2009

Democracia a la Micheletti

Editorial del periodico La Opinion de Los Angeles, Estados Unidos | Noviembre 23, 2009

La elección presidencial en Honduras está en la recta final en medio de amenazas, censura, farsas de su presidente de facto y un papel vergonzoso por parte de Estados Unidos. Esta es un ensalada de la cual difícilmente surja una democracia capaz de romper la polarización interna acreada a partir del golpe de estado.

A esta altura es una cuestión secundaria el regreso al poder del presidente depuesto, Mel Zelaya, aunque no lo sea el incumplimiento de los acuerdos y mucho menos el papel contradictorio de la Casa Blanca. Al mismo tiempo que la administración Obama reconoce al embajador de Zelaya como representante legítimo de Honduras, también ha sido una parte activa en el proceso que socava el regreso de Zelaya al poder.

Debe preocupar a toda América Latina el doble discurso estadounidense, que a la larga es el respaldo a un gobierno surgido de la expulsión del país de su presidente democrático por la fuerza militar. No sabemos si es hipocresía o incapacidad para lidiar con la crisis, lo cierto que hasta ahora el gobierno del Presidente Obama está premiando al golpismo con su accionar.

Creemos que Estados Unidos quiere una salida democrática a la crisis, el problema es que las condiciones parecen adversas para un proceso abierto. Por ejemplo, cómo puede calificarse la amenaza del Presidente de facto Roberto Micheletti de enjuiciar a cualquiera que se exprese en los medios de comunicación promoviendo la no participación, cuando el ausentismo es parte natural del panorama político. O qué decir de cierres e interferencias a medios como al Canal 36 de la TV hondureña.

A todo esto, Micheletti ha pretendido dar visos de constitucionalidad a su gestión, seleccionando lo que se respeta y lo que se deja de lado. El colmo del ridículo ahora es su retirada temporal del poder entre el 25 de noviembre y el 2 de diciembre para dar un mejor clima a la elección del 29 —amenazando, al mismo tiempo, con retomar la presidencia si hay incidentes.

Las acciones del mandatario interino son paternalistas, autoritarias, con tintes bufonescos y dignas de algunas dictaduras absurdas del pasado siglo.

Este no es un auspicioso comienzo para un período democrático post electoral. Eventualmente Zelaya y Micheletti serán irrelevantes en el próximo capítulo, pero perdurará la polarización que ellos originaron —uno con ambiciones de reelección y el otro con su intransigencia autoritaria. Cerrar esa brecha abierta y gobernar para todos los hondureños será la difícil misión del próximo mandatario.

*Editorial del periodico La Opinion de Los Angeles, Estados Unidos


Zelaya pide a América ratificar condena a régimen de facto

Tegucigalpa, 23 nov (PL) El presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, pidió a los mandatarios de América solidarizarse con su país y ratificar la condena al golpe de Estado.

En una carta leída a través de la emisora Radio Globo, Zelaya solicitó a las naciones del continente "su solidaridad con Honduras, reafirmar la condena al golpe de Estado militar y no apoyar un régimen de facto". De igual modo, dijo que la existencia hoy de un gobierno ilegítimo y espurio en la nación centroamericana es una vergüenza para la región.

"Cada vez que se derroca a un gobierno electo por los pueblos de América, la violencia y el terrorismo nos ganan una batalla y la democracia sufre una derrota", expresa la misiva enviada a la reunión que este lunes celebrará en Washington el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El encuentro prevé analizar la situación de Honduras después de casi cinco meses del golpe militar, respecto al cual Zelaya llamó a no adoptar posiciones ambiguas o imprecisas, como las de Estados Unidos.

A juicio del presidente hondureño, la postura de esa nación frente a la asonada del pasado 28 de junio debilitó el proceso para revertir el golpe y mostró división de la comunidad internacional.

Estados Unidos cambió de posición en la crisis hondureña porque expresó su condena al golpe de Estado y después expresó su respaldo a las elecciones, señala la carta.

Respecto a la consuilta en las urnas prevista aquí para el próximo domingo, denunció que los golpistas intentan legitimar el régimen de facto con comicios ilegítimos.

"Alimentar este golpe de Estado pone en riesgo la seguridad democrática del hemisferio americano y la estabilidad de los presidentes de América, con el surgimiento de las castas militares sobre la autoridad civil", dijo.

Asimismo, señaló que la legitimación de esos regímenes por medio de procesos electorales divide y no contribuye a la unidad de las naciones del continente.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Burla: ¡Nuevo golpe de Estado en Honduras! Dictador Micheletti cambia gabinete, sin ceder el poder

la dictadura rompió el acuerdo "Tegucigalpa-San José" con la conformación de un gabinete, sin que el Presidente Manuel Zelaya lo presidiera, debido que el Congreso Nacional dilató la restitucion del legítimo mandatario, quien se encuentra confinado en la embajada de Brasil desde hace más de un mes, sin que hasta el momento puede acceder al solio presidencial, arrebatado hace cuatro meses mediante un golpe de Estado militar.

En un acto de soberbia, Roberto Micheletti se burla otra vez más del pueblo hondureño al mostrar las mismas caras que el 28 de junio anterior, propiciaron el golpe de Estado en contra de la soberanía popular al expulsar del poder al Presidente Constitucional Manuel Zelaya.

En una escueta cadena de radio y televisión, el flamante dictador de forma irónica ha invocado el nombre de Dios, y con su recalcitrante arrogancia ha manifestado que “con la firma del acuerdo Tegucigalpa-San José, se consolida la democracia y en el pueblo renace la esperanza” dando por roto el tratado que había firmado hace una semana atrás, junto a la comisión negociadora del Presidente Manuel Zelaya Rosales.

Este mensaje enviado al mundo por el régimen espurio, demuestra que Micheletti y compañía jamás tomaron en serio las advertencias que los organismos de integración regional de aumentar las medidas de presión si no permitían que el legítimo gobernante retomara el control del país.

Horas antes, Zelaya instaba a la dictadura respetar el acuerdo y que a la medianoche del jueves cinco de noviembre, se conformara el gabinete de reconciliación, a fin de permitir que el presidente culminara su periodo de gobierno, que vence el próximo 27 de enero.



Micheletti destituye a sus ministros pero sigue aferrado al poder

El presidente golpista de Honduras maniobra para evitar que Zelaya dirija el Gobierno de unidad nacional

PABLO ORDAZ | Tegucigalpa 06/11/2009

Golpe tras golpe, el golpista sigue ganando. El golpe a la razón que Roberto Micheletti propinó anoche (madrugada del viernes en España) fue anunciar que sus ministros habían dimitido en pleno para dar paso a un Gobierno de unidad nacional... presidido por él mismo. A efectos prácticos, esto quiere decir que el presidente legítimo, Manuel Zelaya, seguirá encerrado y desesperado en la Embajada de Brasil y que Micheletti, que llegó al poder el pasado 28 de junio gracias al golpe militar, seguirá manejando los hilos de este culebrón surrealista.

La historia es como sigue. Según uno de los puntos del acuerdo alcanzado la pasada semana por los negociadores de Zelaya y Micheletti, el jueves día 5 tendría que estar conformado un Gobierno de unidad y reconciliación. El acuerdo, que todo el mundo celebró como el fin de la crisis pero que encerraba innumerables lagunas, no decía quién tenía que presidir ese Gobierno de unidad. Los partidarios del presidente depuesto, que saben con quién se la están jugando, se apresuraron a advertir: "No participaremos en un Gobierno de unidad que no sea presidido por Zelaya". Así que Micheletti se frotó las manos.

El miércoles recibió en la Casa Presidencial a los dos altos dignatarios internacionales cuya misión era verificar el cumplimiento del acuerdo, el ex presidente chileno Ricardo Lagos y la secretaria de Trabajo del gobierno de Obama, Hilda Solís. Les garantizó que estaba dispuesto a renunciar a su cargo si con ello facilitaba el camino hacia la paz. Lo lleva diciendo desde hace meses, pero Lagos se lo quiso creer, ofreció una rueda de prensa en la que halagó la actitud "del señor Micheletti" y se marchó de Honduras a toda prisa, apenas 24 horas después de haber llegado. Con el campo libre, Micheletti volvió a hacer de las suyas.

Según él mismo contó la noche del jueves en un comunicado, a principios de semana había solicitado "a los principales partidos políticos y a sus candidatos a la presidencia, además de al señor Manuel Zelaya, una lista de diez personas que podrían integrar el nuevo Gobierno de unidad y reconciliación". La nota dice que recibió una lista de nombres y que los partidos dejaron a su libre albedrío la confección del nuevo Gobierno, pero no dice que Zelaya -al que jamás llama presidente- no se prestó a la farsa. Pero Micheletti siguió con ella. Tal como admite en su comunicado, el jueves por la tarde llamó a sus ministros a la Casa Presidencia y les pidió que dimitieran.

Lo mejor es el último párrafo: "En la reunión del Consejo de Ministros, todos depusieron sus cargos, a fin de apoyar el cumplimiento del acuerdo Tegucigalpa-San José, que según su cronología este día [jueves 5 de noviembre] debe conformarse un nuevo gobierno a la cabeza del presidente Micheletti". A tenor de la sintaxis, queda claro que los golpistas tampoco tienen quién les escriba, pero lo curioso no es eso. Sino que unos minutos después de que los funcionarios de la Casa Presidencial distribuyeran el comunicado entre los periodistas, llegó otro, igualito, salvo en la última línea, que ya no hablaba ni de cabezas ni de Micheletti. ¿Se habría arrepentido? Nada que ver. Unos minutos después, su ministro de la Presidencia, Rafael Pineda Ponce, inició su etapa de "ex ministro" haciendo las siguientes declaraciones: "Siendo Micheletti el presidente constitucional de la República, le corresponde liderar el nuevo Gabinete".

Al tiempo que esto sucedía, dos lujosos vehículos todoterreno salieron de la Casa Presidencial y se dirigieron a toda prisa hasta el vecino hotel Intercontinental, cuyo aparcamiento había sido tomado por numerosos soldados con sus fusiles en bandolera. Se trataba de la escolta de la esposa de Micheletti, que llegaba tarde a un desfile de moda.